
Este curso, el Club de Teatro del Aula de Teatro de la ULPGC, La Nueva Barraca, del que forman parte estudiantes y profesores de nuestra Facultad, estrenó el pasado 13 de mayo, en el Salón de Actos de Humanidades, la obra de teatro Calígula.
Escrita por Albert Camus en 1937 y estrenada en 1945 en el Teatro Hébertot de París, se basa en la vida del emperador romano Cayo Julio César Augusto Germánico (12-41 d.C.), quien pasó a la historia como «Calígula», sobrenombre que le dieron por el calzado que usaba, las «caligas» de los legionarios romanos.
Calígula relata la transformación del joven emperador romano tras la muerte de su hermana y amante, Drusila. Ese acontecimiento lo confronta con las ideas propias del absurdo y la filosofía existencialista: la vida carece de sentido, los seres humanos mueren y, aun así, buscan la felicidad. A partir de esta revelación, Calígula decide llevar su poder hasta el extremo para demostrar que, si nada tiene valor, entonces todo está permitido.
En su intento de imponer esta lógica de poder absolutista, el emperador convierte Roma en un escenario de arbitrariedad, crueldad y tiranía. Su búsqueda de una libertad que no tiene límites morales ni afectivos, lo conduce a un aislamiento creciente y, finalmente, a la muerte. La obra denuncia los excesos de poder en las altas esferas y reflexiona sobre el valor de la vida en una sociedad alienada y sumida en la normalización de la violencia.
Calígula corresponde al ciclo de la negación de Camus, más conocido como el ciclo de lo absurdo, que se enmarca dentro del contexto histórico de la segunda guerra mundial, por lo que refleja la angustia colectiva. Ante lo absurdo de la vida y del destino del hombre, Camus propone la rebelión como una manera de combatir las injusticias.
Al final, se nos clava el grito de un Calígula moribundo que cae riendo: «¡Todavía estoy vivo!»





























