Posted in Somos palabras

Gracias, maestro

Terminábamos el año en nuestro centro con la triste noticia del fallecimiento de Eugenio Padorno Navarro (1942-2025), quien fuera no solo inestimable poeta y ensayista de las letras insulares, también profesor, investigador y hasta decano de nuestra Facultad. 

Estas semanas se ha dicho mucho, se ha escrito mucho -de hecho, pudimos leer en prensa textos bellísimos de algunos compañeros – para homenajear y resaltar su figura irrepetible (porque sencillamente, no puede entenderse la literatura canaria desde la segunda mitad del siglo XX sin su influjo). 

El pasado mes de mayo pudimos honrarte y, en especial, darte un abrazo en el acto de entrega de la tercera edición de «Los frutos del árbol», con el que la Facultad de Filología rinde homenaje a esos filólogos que nos nutrieron y nos siguen alimentando. Creo que pudiste sentir nuestra admiración y respeto.

No se atrevería esta que martillea el teclado a añadir más (aún me recuerdo casi niña atónica ante tu desgranado, casi palabra a palabra, del «Yo a mi cuerpo» de Domingo Rivero…). O sí, solo dos palabras, con toda su carga, hondura y gravedad, plenas de significado: Gracias, maestro. 

Y que tu Luz, como el sol al caer la tarde sobre la arena de Las Canteras, a la altura de Albareda, nos siga cegando para ver siempre más allá, periféricos, extraviados, excéntricos. 

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